[CARTA ABIERTA] 23 + 1 más ahí…: “Hoy siento que doy pasos vacíos, reviviendo en parte la experiencia de “vivir muerto”... ¡Duele, pero doy gracias! ¡Gracias Dios! ... ¡Te amo, te amo, te amo!"
Comparto mis expresiones con humildad y amor, para aquel que se encuentra triste o abatido en un día importante. Gracias, familia, por su apoyo siempre. Un fuerte abrazo y bendiciones.
![[CARTA ABIERTA] 23 + 1 más ahí…: “Hoy siento que doy pasos vacíos, reviviendo en parte la experiencia de “vivir muerto”... ¡Duele, pero doy gracias! ¡Gracias Dios! ... ¡Te amo, te amo, te amo!"](/_next/image?url=https%3A%2F%2Fcdn.sanity.io%2Fimages%2Fwsk3xsaa%2Fproduction%2F50227a89d4eea9e2b5198eecd094c05e3624d34a-1102x1470.jpg%3Frect%3D70%2C188%2C929%2C523%26w%3D1400%26h%3D788%26fit%3Dcrop&w=3840&q=75)
23 años y 1 más ahí…

Desde que soy pequeño, siempre he visto el cumpleaños como uno de los momentos más importantes del año. Me los celebraban en grande hasta que llegó la adolescencia y todo comenzó a cambiar. La edad, las responsabilidades, la economía, las perspectivas y más.
Esa ilusión de niño esperando este día era el motor de un pequeño que solo disfrutaba que le dijeran “¡¡¡felicidades!!!”
Pero aunque la celebración hoy no es la misma de la que fue en un pasado, sigo creyendo, sintiendo y pensando con emoción la importancia del cumpleaños.
Un día en el que se supone que la felicidad arrope nuestra mente y vista. Que los cachetes duelan porque la sonrisa va de oreja a oreja. Pero cada año ha sido diferente, hacia mal. Pero entendiendo que la vida no siempre es “color de rosas”. Duele que cada año se sienta menos emoción porque no puedo tener expectativas altas, la realidad de ser adulto choca, las desilusiones por malos tratos, las presiones externas, las finanzas y si sigo no termino. Pero este 16 de julio de 2026 en particular es el inicio de celebraciones incompletas.
Resulta que con el tiempo me fui dando cuenta que lo más importante para mí, el día de mi cumpleaños era que mi papá, mi mamá, mi hermana, abuelas(os), tíos (as), primos(as), pareja y mejores amigos me celebraran al menos con un mensaje de texto. Sí, porque así de cruel es la vida. Un día celebras por todo lo alto con bombas y bizcocho rodeado de muchas personas y al otro solo es un mensaje de texto.

Pues de esos mensajes faltará uno… Uno de los más importantes, el de papi. Luego faltará el de abuela… El de mami… El de tío… Y si Dios me lo permite no tendré que vivir el de mi hermana, primos, pareja y mejores amigos. Porque, quizás, ellos tendrán que despedirme a mí primero.

Estoy seguro que debe haber un mar de personas allá afuera que ha vivido, continúa viviendo y/o vivirá lo mismo que yo. Es la mejor bofetada para despertar al egocentrista. Nadie en este mundo es intocable, todos terminaremos en cenizas.
Pero les confieso que luego de una muerte, que es de las peores cosas, lo que se vive es una guerra mental. Una guerra mental que afecta los pensamientos, las emociones, el cuerpo y puede llegar a tocar el alma.
Opto por no enfocarme en las caídas ni derrotas, como a veces la muerte se ve y siente. Prefiero centrar mi mente en que Dios continúa obrando en mi vida, aunque no sé cual es su plan. Que Dios continúa bendiciendo allá fuera con milagros, aunque a mí no me dio el único que le pedí en mi vida bebiéndome las lágrimas. Que no tengo por qué cuestionar Su plan perfecto porque siempre obra para bien. El esfuerzo mental es y debe ser voluntario.
Porque hay vida.
Porque respiro.
Porque abrí los ojos.
Porque recibí la gracia y misericordia de Dios una vez más, cuando pude haberme ido a la eternidad el minuto antes de despertarme.
Porque tengo a mami, mi hermana, abuelas(os), tíos(as), primos, pareja y mejores amigos con vida.
Y eso… Eso y más no puede quedar en la sombra.
Podré recibir todas las felicitaciones con las que Dios me bendecirá hoy, pero no miento que hoy siento que doy pasos vacíos. Revivo un poco la experiencia de “vivir muerto” como en esas últimas dos semanas de vida de papi. Y, como mami dice, es normal, está bien sentirse así, es parte del duelo. Le adelanto mi agradecimiento a todo el que lo haga.
¡Duele, pero doy gracias! ¡Gracias Dios! ¡Gracias, gracias, gracias! Mi alfarero. Mi amor. Mi fiel acompañante. Mi Salvador. ¡Te amo, te amo, te amo!
Y aprovecho para recordárselo a papi (Alex), mami (Julissa), a Isabella, a Mia, abuela Eva, a abuelo MiPana, a tio Bertito, titi Isamar, Ian, Edián, Bella, tio Gaby, abuela Yayo, abuelo Miguel, titi Rosa, Edrick, Derick, titi Cándida, Alex, Gianna, a Eritobieeen y al SEEERR... 🗣️
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